9 junio 2026

La conmemoración del Día Mundial sin Fumar 2026 tuvo un cariz especial en la UC, pues nuestra universidad fue distinguida por el Ministerio de Salud, cuyas autoridades otorgaron la certificación “Establecimiento de educación superior Libre de Humo de tabaco y cigarros electrónicos”. Con ello se destaca su liderazgo en materia de promover ambientes saludables para estudiar y trabajar.
El reconocimiento se realizó el jueves 4 de junio, durante el Simposio “Hacia una cultura de cuidado y bienestar: Campus libres de humo en Educación Superior” y fue entregado por el Dr. Adolfo Césped, representante de la Seremi de Salud RM. Con ello se reconoce un camino que comenzó hace más de 10 años, cuando nuestra universidad -a través de Salud y Bienestar Estudiantil de la DAE- se propuso sensibilizar a su comunidad sobre los perjuicios del tabaco y su consumo, así como reflexionar respecto al rol que las instituciones de educación superior tienen en el cuidado de la salud y el bienestar de sus integrantes.
Luego de una década de trabajo conjunto entre distintas unidades, campañas de información y sensibilización e implementación paulatina de espacios libres de humo, el 2023 se estableció por decreto de Rectoría que no se puede fumar en los cinco campus de la universidad y, periódicamente, se recuerda el valor de Campus Libre de Humo, sus beneficios y desafíos.
La certificación por ser pioneros a nivel nacional en ambientes libre de humo de tabaco y cigarros electrónicos fue recibida por el Vicerrector Académico UC, Mario Ponce, quien expresó su orgullo: “Hemos probado que el proyecto Campus Libre de Humo sí funciona y conseguido que ya no sea normal fumar dentro de la universidad. Eso nos ha permitido no sólo reducir los daños en salud sino también que el encuentro con otros suceda sin barreras”. El vicerrector también agradeció el trabajo realizado y aseguró que “Campus Libre de Humo es una bandera que nos llama a cuidarnos mutuamente, como comunidad”.
Por su parte, el Dr. Adolfo Césped señaló que en Chile aún se producen 19 mil muertes al año asociadas al tabaquismo, por lo cual todos/as debemos seguir trabajando para fortalecer la fiscalización en el consumo y, sobre todo, la prevención. “El fortalecimiento de las iniciativas en educación y la promoción de espacios libres de humo y de emisión de nicotina generan un cambio cultural en torno al consumo, disminuyendo su aceptabilidad social y poniendo en perspectiva la gran problemática que es el tabaquismo”, enfatizó.
En la ceremonia también estuvieron presentes la Directora(S) de Asuntos Estudiantiles, M. Soledad Cruz, la directora de Salud y Bienestar Estudiantil de la DAE, M. Paz Jana, el decano de la Facultad de Medicina, Dr. Felipe Heusser, el ex Ministro de Salud Jaime Mañalich e integrantes de distintas unidades UC.

En 1987 la Organización Mundial de la Salud (OMS) instauró el Díía Mundial sin Fumar, con el objetivo de informar sobre los peligros del consumo de tabaco, las prácticas comerciales de la industria tabacalera, cómo los Estados luchan contra la epidemia del tabaquismo y lo que las personas pueden hacer para reivindicar su derecho a la salud, a una vida sana y a proteger a futuras generaciones.
En línea con la campaña mundial de este año, “Desenmascaremos su atractivo: combatamos la adicción al tabaco y a la nicotina”, el Simposio Hacia una cultura de bienestar: Campus libre de humo en Educación Superior convocó a varios profesionales expertos en el tema, para conversar sobre la importancia de seguir avanzando en políticas universitarias para controlar y reducir el consumo de tabaco, así como los desafíos que la industria tabacalera plantea actualmente.
Uno de los expositores fue Celso Muñiz, psicólogo y encargado de la Oficina para el Control de Tabaco del Ministerio de Salud. Él hizo un amplio recorrido sobre las estrategias que han usado la industria tabacalera a lo largo de las décadas para captar a nuevos públicos (mujeres y adolescentes), el lobby que han hecho para evitar que la legislación se vaya endureciendo y los nuevos dispositivos de consumo que han creado.

Por su parte, Náyade Rodríguez, jefa de la Unidad de Bienestar Físico y coordinadora del programa Campus Libre de Humo, destacó que el consumo de tabaco y exposición involuntaria al humo continúa siendo un problema de salud pública, que se acentúa porque el público objetivo de las tabacaleras es atraer a adolescentes y jóvenes.
Frente a ello, Náyade recordó que la implementación de ambientes 100% libres de humo es una de las estrategias más efectivas para disminuir la prevalencia en consumo de tabaco y exposición involuntaria al humo. “Entre los 18 y 25 años tenemos el último hito de maduración cerebral, en que los hábitos que un joven adquiera probablemente van a durar toda la vida. Por eso los hábitos que promueva la universidad sí puede influir en las conductas de los/as estudiantes y en su bienestar”, explicó.
Asimismo, la profesional de Salud y Bienestar Estudiantil recordó que la exposición al humo es tan o más dañina que ser consumidor/a de tabaco o vapers, por lo cual “los espacios para fumar no son efectivos, pues empezamos a crear zonas de sacrificio, encerrando a quienes fuman, lo cual les provoca más daño. Además, el humo se puede extender 10 metros o más, por tanto no existe ningún nivel de exposición al humo que sea seguro para la salud de las personas”, sostiene Náyade.
Siguiendo esa línea, Claudia Bambs, jefa del Departamento de Salud Pública de la Escuela de Medicina UC, ratificó que el hábito tabáquico se crea en la juventud y es poco frecuente que después de los 25 años alguien empiece a fumar. “Por eso es tan crítico que nosotros protejamos el contexto universitario, que no ocurra esa exposición, al menos que no ocurra en lugares sobre los que nosotros declaramos que somos pro salud y pro bienestar”.

La directora del programa Libérate del Tabaco, de la Red de Salud UC CHRISTUS, también explicó que, en el marco de la tendencia mundial de que las universidades declaren sus espacios libres de humo de tabaco y cigarros electrónicos, proceso que se compone de 8 etapas. “Nuestra querida universidad ha avanzado en 6 de esas etapas, gracias al gran trabajo de todos/as marcado con una impronta educativa, motivacional y voluntaria”.
Sobre los próximos pasos, la Dra. Bambs es enfática en señalar que debemos completar el ciclo y concretar las etapas 7 y 8, referidas a la fiscalización. “Hay que hacer cumplir la política, que existan consecuencias para quienes no la respetan. Si no, el resto de la comunidad se desmotiva y se perderá la fuerza de lo hecho en todos estos años (…) Ahora debemos tomar medidas para que este campus libre de humo se sostenga en el tiempo”, sentenció.